'En nuestros países,
las ricas abortan y las pobres mueren', afirmó la responsable
del Instituto Nacional de la Mujer de Venezuela, Asia Yajira
Villegas.
En un encuentro organizado por el grupo
parlamentario Izquierda Unitaria Europea en la sede del
Parlamento Europeo, feministas de Ecuador, Brasil, Venezuela
o Chile describieron la situación en sus países.
Telia Negrao, secretaria de la Red Feminista
Brasileña, reconoció los esfuerzos del Ministerio
de Salud del Gobierno de Lula da Silva para favorecer los
derechos de la mujer, pero advirtió de que 'no tienen
todavía un impacto significativo en la vida de las
mujeres, porque los servicios se prestan a un nivel local,
donde hay más resistencia a reconocerlos'.
El intento en 2005 de despenalizar el aborto
no prosperó, sostuvo Negrao, por 'la intensa presión
de los sectores conservadores' y la visita de Benedicto
XVI en mayo de 2007 ha llevado a la Iglesia Católica
brasileña a la 'ofensiva' en esta materia.
'Ahora hay unas 20 leyes sobre derechos
reproductivos y sexuales en el Congreso brasileño.
La mayoría son contrarias a los intereses de la mujeres',
denunció.
La representante de los indígenas
mapuches chilenos María Inés Namoncura, achacó
los problemas de las mujeres de su colectivo a la occidentalización
y el capitalismo, que, según dijo 'disminuye la práctica
tradicional mapuche'.
La ecuatoriana Emma Ortego, del Movimiento
'Mujeres por la Democracia', atribuyó en cambio el
retraso latinoamericano al analfabetismo, la pobreza y la
marginalidad.
'En América del Sur hay 34 abortos
peligrosos por cada 1000 mujeres', dijo Ortego, citando
datos de la Organización Mundial de la Salud.
La boliviana Elisabeth Salguero, diputada
del gubernamental Movimiento Al Socialismo, destacó
los 'avances' para los derechos de la mujer que a su juicio
entraña la nueva Constitución de su país,
pero lamentó las reticencias del 'fundamentalismo
de la Iglesia Católica y la ultraderecha'.
En sentido parecido, la venezolana Villegas
describió al Gobierno de Hugo Chávez como
un activo promotor del reconocimiento de los derechos de
la mujer con artículos específicos en la nueva
Constitución y proyectos dirigidos a las amas de
casa en los barrios populares.
Pese a los problemas generalizados, los
derechos reproductivos y, en concreto, el aborto distan
de ser tratados de manera homogénea en el conjunto
de Iberoamérica, según pusieron de manifiesto
los participantes en la conferencia.
Chile, El Salvador y, desde 2006, Nicaragua
son los tres únicos países en el mundo que
prohíben la interrupción del embarazo en cualquier
tipo de circunstancias 'incluso en caso de violación
incesto o peligro para la vida o la salud de la mujer',
según un informe de la organización no gubernamental
Human Rights Watch.
Oscar Fredi Flores, de la Sociedad Nicaragüense
de Ginecología y Obstetricia, subrayó que
la prohibición del aborto terapéutico en Nicaragua
se hizo en contra de la opinión del 95 por ciento
de los ginecólogos.
En contraste, en México
Distrito Federal, el aborto está despenalizado desde
abril de 2007, según recordó el director de
Ginecología del Hospital de Ixtapalapa, José
Alfredo Valdez.
Fonte: Terra Actualidad - EFE,
Fecha: 9-4-08