INFORMATIVO 03 - MARÇO 2008

DIVULGAÇÃO RSMLAC

As ações para a Campanha 28 de Maio - Dia Internacional de Ações pela Saúde da Mulher



28 de Mayo. Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer

Campaña por el Ejercicio de los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos

Llamado a la Acción 2008

Nuestros cuerpos, nuestras vidas, nuestra salud
Por el derecho y la libertad de decidir

El cuerpo de las mujeres es un territorio en disputa, signado por el poder de dominio de un sistema patriarcal que históricamente ha hecho usufructo de él, apropiándose de su potencial productivo y reproductivo. Este sistema, transversal a todas las sociedades, determina que en la primera década del siglo 21 las mujeres continúen careciendo de autonomía suficiente para adoptar decisiones libres, responsables e informadas sobre su territorio corporal, lo que obstaculiza su reconocimiento como sujetas de derechos y afecta su vida y salud.

Es por ello que, al conmemorarse un nuevo 28 de Mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, la Red de Salud de las Mujeres Latinoamericanas y del Caribe, RSMLAC, lanza un llamado a la acción para que en esta fecha emblemática que nos une a las mujeres globalmente, exijamos el reconocimiento de nuestro derecho a decidir, de tal forma que nuestras vidas, nuestra salud y nuestros cuerpos sean espacios de autonomía y soberanía plenas. Espacios donde la dominación, la coerción y la violencia sean erradicadas, y donde el goce de derechos humanos esté garantizado.

Esta campaña da continuidad a la realizada en 2007, en la cual nos propusimos repolitizar nuestras demandas históricas en salud y derechos sexuales y reproductivos, a la luz de las graves dificultades para que estos derechos sean reconocidos como derechos humanos, y considerando también los crecientes embates de los fundamentalismos en contra de los derechos de las mujeres. Por lo tanto, este llamado a la acción de 2008 se ha planteado los siguientes objetivos:

Objetivo general

Ø Defender el derecho humano de las mujeres a tomar decisiones libres, autónomas e informadas sobre su cuerpo, sin ser objeto de coerción, violencia o dominación.

Objetivos específicos:

Ø Denunciar los distintos controles y violencias que se imponen sobre el cuerpo de las mujeres, sea que provengan de personas, instituciones, ideologías, leyes o prácticas sociales.

Ø Exigir de las autoridades públicas su compromiso con la vida y la salud de las mujeres a través de la elaboración de programas, políticas públicas y legislaciones sensibles a sus necesidades específicas.

Ø Promover activamente cambios individuales y sociales para asegurar el respeto de los derechos de las mujeres sobre su cuerpo y sus vidas.

Del compromiso a la acción

Hace más de dos décadas el movimiento de salud de las mujeres a nivel regional y mundial se comprometió con la conmemoración del 28 de Mayo, Día Internacional de Acción por la Salud de la Mujer, como una jornada para crear conciencia a todo nivel sobre las distintas discriminaciones que afectan a las mujeres en nuestras sociedades y el grave impacto que tienen en su salud integral, con efectos visibles durante todo su ciclo vital.

Un tema relevante aludido por los primeros llamados a la acción fue la prevención de la mortalidad materna, ya que este fenómeno es uno de los indicadores más relevantes de la inequidad en salud que afecta a las mujeres.

En este contexto se enfatizó que en la mayoría de las sociedades persisten mecanismos de control del cuerpo femenino, por ejemplo, el poder político, los discursos eclesiásticos y su interferencia con el Estado laico, las políticas macroeconómicas, la educación y cultura sexistas, las leyes, el lenguaje, la violencia machista, entre otras cosas. Mecanismos que en su conjunto obstaculizan el reconocimiento de derechos de las mujeres, impiden los cambios sociales hacia la equidad de género, interfieren la aprobación e implementación de políticas y de legislaciones favorables a las mujeres, y coartan las posturas más progresistas y de avanzada respecto de los derechos sexuales y reproductivos.

Sin embargo, los esfuerzos realizados en todas las regiones en los más de veinte años desde que este Día Internacional fuera acordado no han tenido las respuestas que permitan modificar sustancialmente la situación de las mujeres, quienes continúan siendo excluidas –o alcanzan marginalmente– a los beneficios de un desarrollo con rostro humano, entre ellos, al derecho a tener derechos. Y lo que es más grave, los gobiernos nacionales siguen demostrando escasa voluntad política para acoger las demandas urgentes de más de la mitad de la humanidad.

Por otra parte, los organismos financieros internacionales y los gobiernos de países donantes han restringido el flujo de recursos indispensables hacia los países de menores recursos, de tal forma que los acuerdos de Conferencias Internacionales de la década de los 90 muestran grandes rezagos en su implementación, aun siendo acuerdos que benefician la condición de la mujer, en especial, de los sectores más pobres. Un área crítica en este sentido ha sido la salud sexual y reproductiva la que, a pesar de ser un eje clave para la salud integral de las personas, ha sido descuidada en términos de asignación de recursos financieros y humanos.

Efectivamente, la salud sexual y reproductiva de las personas en general, y de las mujeres y niñas en particular, requiere la atención preferente de las políticas públicas nacionales y las agendas globales. Y requiere también el reconocimiento social de que la sexualidad y la reproducción son terrenos donde las personas deben estar capacitadas para tomar decisiones responsables, informadas y libres, sin mediar imposiciones de ningún tipo.

Esto fue destacado en forma relevante en el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo, CIPD, de El Cairo (1994), y en sus sucesivos seguimientos, desde donde se construyó el paradigma de la salud sexual y reproductiva y se relevó el rol de las mujeres como un eje central para el desarrollo de los pueblos. La CIPD, no obstante, ha quedado subsumida por otras prioridades y tendencias políticas e ideológicas mundiales.

Por nombrar algunos factores adversos al Consenso de El Cairo: la agenda conservadora de la Administración Bush y la reimplantación de la Ley Mordaza, las agresivas campañas fundamentalistas de la jerarquía católica en alianza con sectores conservadores, los modelos económicos neoliberales, las reformas estructurales de los Estados y el debilitamiento de su rol social en áreas claves como salud y educación, la profundización de los niveles de pobreza y marginación, el aumento de las violencias, entre ellas, la violencia sexista, etc.

Los controles del cuerpo

En este contexto mundial, una diversidad de hechos y situaciones demuestra fehacientemente la forma en que el cuerpo de las mujeres y las niñas sigue siendo objeto de control y dominación. Entre otros, podemos mencionar:

Ø Persistencia, e incluso incremento en algunas regiones, de altas tasas de morbimortalidad materna a causa de la deficiente respuesta institucional, política y social frente a las necesidades en salud sexual y reproductiva, al igual que como resultado de las crisis económicas y sociales de diversas regiones.

Ø Maternidad impuesta y forzada.

Ø Revitalización de políticas pro natalistas y también de políticas controlistas de población, dependiendo de las regiones y grupos poblacionales de que se trate.

Ø Escaso poder social de las mujeres y las niñas para negociar el sexo seguro, evitar los embarazos y, en general, para adoptar decisiones libres en sexualidad y reproducción.

Ø Embarazos indeseados o inoportunos.

Ø Abortos clandestinos e inseguros.

Ø Embarazos en adolescentes.

Ø Altas tasas de infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH/SIDA, con gran impacto en mujeres jóvenes y adolescentes, y en mujeres con pareja estable.

Ø Falta de métodos para prevención de ITS, por ejemplo, el condón masculino y femenino, y desincentivo a las investigaciones sobre microbicidas.

Ø Dificultad de acceso a anticoncepción moderna, incluyendo la anticoncepción de emergencia.

Ø Interferencias religiosas para el acceso a la educación para la sexualidad y a servicios de salud sexual y reproductiva.

Ø Escasa responsabilidad masculina en la sexualidad y la reproducción.

Ø Diversas violencias sexistas contra las mujeres con graves consecuencias en su salud integral, incluso con resultado de muerte (femicidios).

Ø Negación del derecho a la libre opción sexual.

Ø Mala calidad de atención en salud sexual y reproductiva.

Ø Negación o retraso de atención de salud para adolescentes, mujeres de grupos étnicos, mujeres lesbianas, etc.

Ø Carencia de servicios de salud sexual y reproductiva para mujeres en zonas rurales y en sectores urbanos marginales.

Ø Irrespeto a los aspectos de interculturalidad en la atención de salud de mujeres indígenas.

Ø Excesiva medicalización del parto y nacimiento, e irrespeto del sistema de salud respecto de las decisiones de las mujeres gestantes y sus familias.

Ø Intervención médica en las etapas de vida de la mujer, patologizando procesos naturales como la menopausia, lo que favorece de paso a la industria farmacéutica mundial.

Ø Sobrecarga laboral que se ve agravada por el cuidado doméstico no remunerado de la salud que recae exclusivamente en las mujeres.

Ø Desatención de la salud mental

Por todo esto, nuestra propuesta de acción urgente para este 28 de mayo es:

Ø Reconocer al cuerpo de las mujeres como territorio de derechos y de expresión de autonomía, libertad y dignidad; denunciar las imposiciones que sobre él se ejercen; y exhortar a los gobiernos a que garanticen la salud y la vida de todas las mujeres, sin discriminación.

Para ello es necesario que las organizaciones de mujeres desarrollemos con fuerza y creatividad acciones de denuncia y visibilización; control y vigilancia ciudadana; interlocución con los poderes públicos; formación de alianzas; sistematización y producción de conocimientos, entre otras, para desafiar las estructuras que persisten, porfiadamente, en mantener a las mujeres y niñas en un vergonzoso rezago social.

Actividades propuestas

El tema del llamado a la acción, sus objetivos generales y específicos, y los antecedentes del contexto ya señalados constituyen una guía para que los grupos se involucren y diseñen sus propuestas. Es necesario que todas ellas enfaticen claramente los conceptos claves ya destacados, tales como: cuerpo, salud y derechos; autonomía, libertad y dignidad; ejercicio de derechos como expresión de ciudadanía; salud sexual y reproductiva como condicionante de la salud integral; mujeres y diversidad, entre otros. En este diseño deben tomarse en cuenta los públicos objetivos y los fines inmediatos o a mediano plazo que cada organización se proponga.

Ejemplos de actividades:

Ø Información y sensibilización pública a través de actos, marchas, instalaciones callejeras, instalaciones artísticas, etc.

Ø Acciones de denuncia (conferencias de prensa, acción con medios de comunicación, entrega de petitorios, movilizaciones frente a poderes públicos)

Ø Investigación (producción de conocimiento)

Ø Intercambio de conocimiento y capacitación (talleres y capacitaciones a grupos focalizados tales como profesionales de la salud, personal policial, personal docente, estudiantes, otras ONG de mujeres, líderes comunitarias)

Ø Cabildeo con decisores públicos y legisladoras/es

Para el desarrollo de los programas y acciones de las organizaciones, la RSMLAC enviará tres hojas de datos temáticas como apoyo informativo: los derechos del cuerpo; salud, mujer y pobreza; datos en salud sexual y reproductiva.

Participantes

Las organizaciones que participen deben cumplir con los siguientes requisitos:

Ø Ser parte de la membresía institucional de la RSMLAC. Las organizaciones que deseen participar y aún no hayan actualizado su afiliación, pueden hacerlo siempre y cuando lo hagan antes de enviar sus propuestas. Fecha límite: último día de recepción de propuestas (ver calendario de actividades)

Ø Informes de campañas anteriores al día. Las organizaciones que han participado en campañas anteriores deberán cumplir con este requisito para optar a nuevos financiamientos.

Ø Se incentiva el trabajo conjunto de dos o más organizaciones, para potenciar los recursos y los objetivos de los proyectos.

Envío de solicitudes

Las organizaciones deberán llenar un formulario de presentación de propuestas (ver archivo adjunto).

Las solicitudes pueden ser enviadas por las siguientes vías:

Ø Correo normal: Casilla 50610, Correo 1 Santiago, Chile

Ø Correo electrónico: secretaria@reddesalud.org ; campanas@reddesalud.org

Ø Fax: (56 2) 223 1066

Los plazos convenidos para la recepción de las propuestas se detallan en el calendario de actividades. No se aceptarán propuestas que se envíen en otros formatos o que lleguen fuera de plazo.

Criterios para la evaluación de las propuestas

La RSMLAC ha dispuesto de un comité evaluador que considerará los siguientes criterios para la distribución de los fondos:

Ø Que exista relación directa entre las actividades propuestas y los objetivos de la campaña.

Ø Que los resultados propuestos puedan ser evaluados por algún método sencillo y accesible.

Ø El número de organizaciones aliadas en la presentación y ejecución de cada propuesta.

Financiamiento

La RSMLAC cuenta con un fondo de USD20.000 para ser distribuido entre las organizaciones que serán seleccionadas según los criterios mencionados en el punto anterior. El aporte entregado fluctuará en un rango de USD500 y USD1.000, dependiendo del número de proyectos aprobados.

El procedimiento para el envío de fondos será informado a las organizaciones seleccionadas en el convenio que les será enviado una vez finalizado el proceso de evaluación.

Informes de evaluación

Las organizaciones seleccionadas se comprometen a enviar, una vez finalizadas sus actividades, un informe sencillo de resultados. El formato estará disponible en nuestra página web, además de ser enviado vía correo normal o electrónico junto con el aviso de envío de fondos.

Cronograma de actividades

Actividad
Fecha
Responsables

Desde
Hasta

Lanzamiento Convocatoria
25/03/2008
26/03/2008
Oficina de Coordinación RSMLAC

Envío de Propuestas desde las organizaciones
26/03/2008
14/04/2008
Organizaciones afiliadas

Recepción de Propuestas y solicitud información adicional
26/03/2008
14/04/2008
Oficina de Coordinación RSMLAC

Evaluación y aprobación de propuestas
31/03/2008
25/04/08
Oficina de Coordinación RSMLAC

Envío de convenios a organizaciones
14/04/2008
09/05/2008
Oficina de Coordinación RSMLAC

Devolución de los documentos firmados
02/05/2008
16/05/2008
Organizaciones afiliadas

Envío de fondos a propuestas aprobadas
12/05/2008
23/05/2008
Oficina de Coordinación RSMLAC

Informes evaluativos enviados por las organizaciones
30/06/2008
31/07/2008
Organizaciones afiliadas

Informe Final Campaña

31/08/2008
Oficina de Coordinación RSMLAC




DERECHOS SEXUALES Y DERECHOS REPRODUCTIVOS
QUÉ IMPLICAN, CÓMO EXIGIRLOS


Derecho a la supervivencia, derecho a la vida, cuya vigencia es amenazada por la mortalidad materna

Evitar las muertes maternas prevenibles y las morbilidades relacionadas.
Erradicar el aborto selectivo de fetos de sexo femenino, y el asesinato de bebés de sexo femenino.
Ofrecer amplio acceso a exámenes para detección precoz y tratamiento de los cánceres reproductivos.
Asegurar el acceso a métodos anticonceptivos que otorguen doble protección y sean eficaces.
Asegurar el acceso a la interrupción legal del embarazo, con buena calidad de la atención, y a la atención post aborto.

El derecho a la libertad y la seguridad de las personas, amenazado por la mutilación genital femenina, la esterilización forzada, la penalización del aborto, la configuración como delito de la anticoncepción, entre otras acciones

Erradicar la mutilación genital femenina y otras prácticas nocivas tales como el sexo seco (introducir en la vagina productos astringentes).
Obtener el consentimiento informado para todos los procedimientos, incluidas las pruebas de detección del VIH, la esterilización y el aborto.
Alentar a las personas para que tomen decisiones autónomas e informadas sobre su salud sexual y reproductiva.
Impedir el tráfico sexual.
Alentar el protagonismo y decisión de las mujeres en el proceso de nacimiento de sus hijas e hijos, y desincentivar el uso no justificado de tecnologías e intervenciones médicas en estas etapas naturales de la vida.

El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud

Proveer acceso a servicios de salud sexual y reproductiva económicamente accesibles, aceptables, integrales y oportunos.
Proveer una atención de salud sexual y reproductiva de alta calidad.
Distribuir equitativamente los recursos disponibles.
Proveer acceso a métodos eficaces para la detección/tratamiento precoz del cáncer cervical, cáncer de mama e infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH/SIDA.

El derecho a la regulación de la fecundidad, derecho a decidir la cantidad y el espaciamiento entre hijas e hijos

Proveer acceso a distintos métodos anticonceptivos.
Ayudar a las personas a escoger y usar un método de regulación de la fecundidad seguro, asequible y apropiado.
Garantizar el acceso a servicios de abortos seguros en los lugares donde el procedimiento sea legal.
Promover la derogación de leyes punitivas sobre aborto.

El derecho a contraer matrimonio voluntariamente y a fundar familias

Impedir los matrimonios precoces o forzados.
Dictar leyes que permitan los matrimonios y adopciones para parejas del mismo sexo.
Proveer acceso a servicios de infertilidad para mujeres y hombres.
Prevenir y tratar las infecciones del tracto reproductivo que causan infertilidad.

El derecho a la vida privada y la vida familiar, amenazado por la interferencia del Estado, la comunidad o las iglesias en la decisión de tener o no hijas e hijos y cuándo tenerlos

Garantizar el derecho a la privacidad.
Proteger el derecho a la intimidad.
Asegurar la privacidad para todos los servicios.
Mantener la confidencialidad sobre la información de las usuarias/os.
Prohibir las denuncias por parte del personal de salud a las mujeres hospitalizadas por abortos clandestinos.

El derecho a los beneficios del adelanto científico, incluidos los métodos anticonceptivos de alta calidad

Asegurar que se respete el derecho a beneficiarse del progreso científico.
Proveer financiamiento para la investigación acerca de las necesidades de salud sexual y reproductiva de mujeres y hombres.
Garantizar el acceso a la anticoncepción de emergencia a todas las mujeres que la requieran, incluyendo a adolescentes sin requerir la autorización parental.
Asegurar el acceso al tratamiento antirretroviral para el VIH/SIDA.
Proveer acceso a atención obstétrica de alta calidad y oportuna que pueda prevenir las muertes y morbilidades maternas.

El derecho a recibir e impartir información y a la libertad de pensamiento

Garantizar el derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión.
Asegurar que no existan restricciones a los servicios de salud sexual y reproductiva, tales como la anticoncepción de emergencia o el aborto legal, sobre la base de razones religiosas.
Permitir a las/os proveedores rehusarse a ofrecer servicios de anticoncepción y de aborto por razones de conciencia, siempre y cuando existan las condiciones para derivación inmediata de la usuaria/o a otros proveedores/as.

Derecho a no ser sometido a un trato inhumano, cruel y degradante

Proteger y brindar atención a supervivientes de ataques sexuales, maltrato y abusos domésticos, y perseguir a los agresores.
Prohibir los abortos forzados y las esterilizaciones forzadas.
Erradicar y castigar la violación como instrumento de guerra, al igual que la esclavitud sexual.
Prohibir el maltrato y denuncia de las mujeres hospitalizadas por complicaciones de abortos inseguros.
Garantizar el derecho a la integridad corporal.

Derecho de la mujer a la educación. Derecho a recibir y transmitir información

Procurar el libre acceso a información sobre regulación de la fecundidad y otros aspectos relacionados con la salud sexual y reproductiva.
Ofrecer suficiente información para que las personas tomen decisiones oportunas y responsables sobre su salud sexual y reproductiva.
Rechazar las políticas que censuran las acciones de las organizaciones en relación al aborto.
Asegurar el seguimiento post aborto de las mujeres, y entregarles información y medios para evitar la reincidencia.

El derecho a la no discriminación por motivos de edad, amenazado cuando se niega a las/os jóvenes información sobre servicios de salud reproductiva y se impide el carácter confidencial de esos servicios

Asegurar que las y los adolescentes accedan a servicios de salud sexual y reproductiva de alta calidad, acogedores y sin restricciones, sin requerir autorización parental y en condiciones de respeto a la confidencialidad. Esto debe incluir acceso a educación sexual, a métodos anticonceptivos y a tratamiento de ITS/VIH/SIDA, entre otros.

El derecho a la no discriminación por motivos de sexo, edad, opción sexual, razones socioeconómicas u otras

Erradicar las distintas discriminaciones y respetar la diversidad.
Ofrecer servicios de salud sexual y reproductiva con buena calidad de la atención y oportunidad a todas las personas, entre otras, a adolescentes, mujeres solteras, mujeres lesbianas y bisexuales, mujeres inmigrantes y refugiadas, mujeres de distintos grupos raciales/étnicos, mujeres urbanas y rurales, mujeres que viven con VIH/SIDA.
Garantizar que no se exija autorización del cónyuge o del padre para acceder a servicios de salud sexual y reproductiva, en especial, de esterilización quirúrgica voluntaria o de anticoncepción.
Ofrecer servicios que satisfagan las necesidades de salud sexual y reproductiva de mujeres y hombres, y que promuevan la responsabilidad de ambos en la sexualidad y la reproducción.


POBREZA Y SALUD DE LAS MUJERES


Globalmente existen más de 1.000 millones de personas que viven en pobreza extrema, es decir, con menos de un dólar diario. Eso implica falta de acceso a vivienda, alimentación, salud, educación y otros bienes y derechos que se consideran indispensables para una vida digna. Las mujeres están desproporcionadamente representadas en ese total, comprobándose que aquellos hogares donde la jefatura está en manos femeninas, es más probable que se encuentren en la pobreza dura.

Los riesgos específicos para la salud asociados a una condición de pobreza y pobreza extrema se observan durante todo el ciclo vital. En salud sexual y reproductiva, por ejemplo, la mortalidad maternal revela una de las mayores inequidades entre países pobres y países desarrollados, lo que se traduce en que las mujeres pobres tienen un riesgo mucho más elevado de morir durante el embarazo, parto o puerperio. La muerte materna, además, tiene un profundo impacto en las familias, en las hijas e hijos, y en la comunidad en general. Algunos ejemplos de cómo la pobreza afecta la salud sexual y reproductiva son:


Pre-concepción y concepción

Desnutrición de las niñas puede causar defectos en el canal óseo del parto.
Mutilación genital femenina puede complicar el parto e impide una sexualidad saludable y placentera.
Mayor riesgo de contagio de ITS/VIH/SIDA y menor acceso a diagnóstico y tratamiento.
Concepción en un período de severa privación alimentaria puede aumentar las probabilidades de mortalidad perinatal.


Embarazo

Si se trata de embarazos no deseados o no planificados, hay mayor riesgo de aborto clandestino e insalubre.
Enfermedades tales como rubeóla, o uso de drogas en los primeros 40 días, pueden dañar al feto.
Insuficiente alimentación o uso de sustancias tóxicas en las primeras 12 semanas pueden causar anormalidades congénitas.
Dieta pobre y falta de descanso en el embarazo significan pobre desarrollo del feto y bajo peso al nacer, y afectan la salud integral de la mujer.
Riesgo de tétanos para recién nacidos/as si la madre no está inmunizada.
Riesgo de muerte materna y de parto prematuro si la madre sufre de toxemia, hemorragia, infección severa o tiene un embarazo múltiple, etc. Asimismo, los abortos clandestinos son causa principal de muerte materna.
Riesgo de muerte de la mujer por falta de atención pre y posnatal.


Nacimiento y primera infancia

Pobre estándar de atención del recién nacido.
Mayor riesgo de muerte/discapacidad del recién nacido.
Lactancia acortada por embarazos seguidos.
Alimentación por biberón contaminado.
Riesgos de enfermedades en la primera infancia por falta de inmunización o inmunización incompleta.
Alimentos de destete pobres o tardíos.
Alimento insuficiente puede retardar el crecimiento y no protege contra enfermedades.
Medio ambiente poco estimulante en la primera infancia, lo que ocurre más a menudo con las hijas mujeres, dando cuenta de una inequidad en base a su sexo.

Niñez (hasta los cinco años)

Riesgos de inmunización incompleta: sarampión, poliomelitis, tuberculosis, etc.
Agua potable impura causa cólera y otras enfermedades.
Ambiente contaminado con feces causa enfermedades diarreicas y lombrices.
Alimentación inadecuada retarda el crecimiento y reduce la protección de infecciones. Las niñas pueden recibir menos alimentos que los hijos varones o de peor calidad, y en general, menor atención a su desarrollo.


Niñez (6-14 años)

Alimentación inadecuada causa desnutrición e impide el desarrollo. Las niñas pueden recibir menos alimentos que los varones o de peor calidad.
Las lombrices intestinales retardan el crecimiento y disminuyen la resistencia contra las enfermedades.
Inadecuada protección contra la malaria.
Falta de escolarización de las niñas pobres está asociada con peor alimentación, y más altas tasas de natalidad y mortalidad infantil cuando deben asumir una maternidad precoz, la que está asociada frecuentemente a violencia sexual.


Adolescentes y jóvenes (15-24 años)

Ignorancia sobre la sexualidad humana puede resultar en embarazo precoz no planeado o no deseado.
Poco o ningún acceso a prevención del embarazo.
Abortos practicados en condiciones de riesgo.
Poco acceso a tratamiento/consejo sobre infecciones de transmisión sexual.
Mal protegidas contra el VIH/SIDA.
En riesgo de alcoholismo/drogas adictivas peligrosas, incluido el tabaco.
En riesgo de lesión/muerte por violencia sexista.


Edad adulta (15-49 años)

Poca atención antenatal y poca o ninguna atención después del parto.
Servicios de salud que no incorporan la mirada intercultural, en casos de mujeres indígenas.
Poca relevancia a la capacitación de parteras tradicionales que atienden a mujeres de menores recursos o indígenas.
Peligros de muerte/discapacidad materna.
Infecciones de transmisión sexual y dificultades para su diagnóstico y tratamiento.
Poco o ningún acceso al planeamiento/espaciamiento de los hijos/as.
Tratamiento tardío de enfermedades (tuberculosis, cánceres reproductivos).
Inadecuada protección contra enfermedades locales (malaria).
Mal protegidas contra el VIH/SIDA, falta de políticas de prevención.
En riesgo de lesiones/daños ocupacionales.
En riesgo por las distintas violencias sexistas.

Edad adulta mayor (50 años en adelante)

En riesgo de aislamiento social y pobreza extrema.
Riesgo más alto de cáncer del cuello uterino causado por el Virus Papiloma Humano, VPH.
Desnutrición debida a dieta pobre.
Presencia de violencias y discriminación, con impacto en la salud integral.
Impactos de una mala salud sexual y reproductiva de las mujeres, que se presentan en la menopausia y luego en la ve

Fuente: Marie-Thérèse Feuerstein. Poverty and Health. Reaping a Richer Harvest. Citado en: Salud Sexual. Los Desafíos. 1/2 1997. Londres, IPPF. Contenidos ampliados por la RSMLAC, 2008.


SALUD SEXUAL Y REPRODUCTIVA EN RIESGO


A catorce años de realizada la Conferencia de El Cairo (1994), cuando la salud y los derechos sexuales y reproductivos se perfilaron en el panorama mundial y las agendas públicas como elementos centrales para el desarrollo de los pueblos y la condición de las mujeres, hoy se advierte un estancamiento en el avance de su agenda.

Por ejemplo, la carga de enfermedad y muerte prematura por problemas de salud sexual y reproductiva continúa siendo elevada e incluso ha crecido en algunas regiones, revelando la incapacidad de mujeres y niñas de protegerse y ejercer autonomía sobre sus cuerpos. Algunos datos señalan lo siguiente:

El sexo inseguro es la segunda causa más importante de morbilidad o de mortalidad precoz entre las poblaciones más pobres, y es la novena causa más importante en los países desarrollados.

A pesar del incremento espectacular en el acceso a métodos anticonceptivos, más de 120 millones de parejas tienen necesidades insatisfechas en este terreno y alrededor de 80 millones de mujeres enfrentan embarazos no deseados o no planificados.

Otra estimación señala que 200 millones de mujeres desean retrasar o evitar un embarazo, pero no utilizan anticoncepción. Sin embargo, una de cada tres muertes maternas podría evitarse si las mujeres pudieran regular su fecundidad con métodos anticonceptivos modernos.

Complicaciones relativas al embarazo, parto, puerperio y abortos inducidos, provocan la muerte de más de medio millón de mujeres anualmente, y 10 millones experimentan consecuencias de mayor o menor gravedad, incluyendo la fístula obstétrica, la infertilidad y otras incapacidades. Más del 80% de las muertes maternas se debe a las cinco causas directas: hemorragias, sepsis, abortos inseguros, parto obstruido y enfermedad hipertensiva del embarazo (preeclampsia y eclampsia).

En América Latina y el Caribe alrededor de 22.000 mujeres mueren anualmente por causas maternas, la mayoría son pobres, indígenas, afro descendientes, o viven en zonas marginadas o rurales.

En general, las adolescentes y jóvenes entre los 15-20 años tienen dos veces más probabilidad de morir en el parto en comparación con mujeres de más de 20 años, y las que tienen 15 años tienen cinco veces más probabilidad de fallecer. Las complicaciones del embarazo y parto representan la principal causa de muerte de niñas de 15 a 19 años en países en desarrollo. Asimismo, las jóvenes entre 15-19 años dan cuenta de uno de cada cuatro abortos inseguros, lo que significa 5 millones cada año.

Las estadísticas mundiales actuales sobre el aborto inducido indican que en 2003 se realizaron 42 millones de interrupciones voluntarias del embarazo, es decir, 31 abortos por cada 100 nacidos vivos, lo que implica una disminución respecto del año 1995, cuando se registraron 46 millones. La tasa de aborto inducido a nivel mundial en el año 2003 alcanzó a 29 por cada 1.000 mujeres entre los 15–44 años, en contraste con 35 el año 1995.

De todos los abortos inducidos que ocurren en el mundo, un 48% corresponde a abortos ilegales e inseguros, esto es un total de 20 millones, y a consecuencia de ello mueren anualmente alrededor de 70 mil mujeres. De estos procedimientos, más del 97% tiene lugar en países en desarrollo.

Aunque las tasas de aborto son similares en países en desarrollo y países desarrollados, el aborto inseguro se concentra en los primeros, lo que implica la necesidad urgente de satisfacer la demanda de anticoncepción, y avanzar hacia la despenalización del aborto para asegurar que no continúen muriendo mujeres por esta causa.

En la región de América Latina y el Caribe se realizan todos los años más de 4 millones de abortos inducidos, siendo la mayor parte ilegal y, por tanto, inseguro. Se estima que estos procedimientos constituyen una de las principales causas de muerte materna.

Los 135 millones de mujeres que sufren de la brutal práctica de mutilación genital femenina en todo el mundo, también sufren morbilidades maternas, recién nacidos muertos y muerte neonatal, además de estar impedidas de vivir una sexualidad placentera.

A nivel global, ocurren todos los años 340 millones de nuevos casos de ITS y 5 millones de nuevas infecciones del VIH, siendo las mujeres afectadas desproporcionadamente. Es así como desde 1985 el porcentaje de mujeres entre la población adulta viviendo con VIH/SIDA ha aumentado del 35% al 48%. Hay un incremento dramático entre mujeres jóvenes, quienes representan más del 60% de las personas entre 15 y 24 años viviendo con VIH/SIDA. Solo en América Latina, hubo un aumento del 10% en el número de mujeres VIH positivas entre 2003 y 2006.

La violencia contra mujeres y niñas es un factor de riesgo subyacente a numerosos problemas de salud sexual y reproductiva; las mujeres que viven en contextos de relaciones violentas a menudo son incapaces de tomar decisiones autónomas en la sexualidad y la reproducción, y tienen mayor riesgo de embarazo no deseado e ITS, incluido el VIH/SIDA. En la región de las Américas, más de un tercio de las mujeres experimenta violencia de parte de su pareja.

La violencia sexual eleva de manera directa el riesgo de las mujeres, adolescentes y niñas a infectarse con el VIH y con otras infecciones de transmisión sexual. En este sentido, las estadísticas mundiales señalan que entre el 8% y el 26% de las mujeres y niñas informan haber sido objeto de abuso sexual cuando eran niñas o en su vida adulta. Asimismo, se estima que casi el 50% de todos los ataques sexuales son perpetrados contra niñas de 15 años o más jóvenes. Y a nivel regional, en América Latina y el Caribe más de una tercera parte de las adolescentes reconoce que ha experimentado una iniciación sexual forzada (OPS/OMS 2002), todo lo cual demuestra el peligro evidente de las mujeres de adquirir el VIH u otras ITS a raíz de violaciones sexuales.

Fuentes: Informaciones de la publicación especializada The Lancet (http://www.thelancet.com/), de la Conferencia Internacional Women Deliver (http://www.womendeliver.org), del Fondo de Población de Naciones Unidas (http://www.unfpa.org/) y de la Organización Panamericana de la Salud (http://www.paho.org/Spanish/)